Tecnovax sin experiencia en vacuna antiaftosa: preocupación por su intento de ingresar a un mercado estratégico
- 12 ago 2025
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El laboratorio argentino nunca produjo ni comercializó vacunas contra la fiebre aftosa. Su intento de ingresar con un lote importado desde Brasil genera preocupación en el sector sanitario por la falta de trayectoria técnica, productiva y regulatoria.
En medio de un creciente debate por la apertura del mercado veterinario argentino, la empresa Tecnovax busca posicionarse como nuevo actor en la producción y comercialización de la vacuna contra la fiebre aftosa. Sin embargo, distintos sectores advierten sobre un dato fundamental: la compañía no cuenta con ningún antecedente técnico, logístico ni comercial en este segmento, lo que genera dudas sobre su capacidad real para operar en un rubro altamente sensible para la salud animal y el estatus exportador del país.
Tecnovax fue fundada en 2003 y ha construido su trayectoria en la elaboración de vacunas para pequeños animales, bovinos y equinos. Pero en lo que respecta a la vacuna antiaftosa —utilizada en campañas masivas para inmunizar a más de 50 millones de cabezas por año— la empresa no posee experiencia previa, ni registros de producción nacional ni exportaciones. Nunca formó parte del esquema de vacunación antiaftosa nacional, históricamente cubierto por Biogénesis Bagó y CDV, los únicos laboratorios argentinos habilitados para fabricar este biológico con estándares internacionales.
El primer y único paso de Tecnovax en este terreno fue la importación de 200 frascos de una vacuna bivalente brasileña, producida por Ourofino. El lote fue ingresado con fines de evaluación experimental, pero no está aprobado para uso comercial. Según informó el medio Bichos de Campo, el producto ni siquiera alcanzó los criterios mínimos de estabilidad térmica exigidos por el SENASA, y su vencimiento estaba previsto para mediados de 2025, lo que limita drásticamente su utilidad sanitaria.
Además, la producción de vacunas antiaftosa exige infraestructura de bioseguridad BSL3, trazabilidad rigurosa, validación de lotes y experiencia operativa en campañas de vacunación coordinadas con entes sanitarios provinciales. Ninguna de estas condiciones ha sido cumplida o demostrada por Tecnovax hasta el momento.
“La vacuna contra la aftosa no es un producto común. Su elaboración implica un grado de especialización técnica, estándares regulatorios y exigencias logísticas que solo pueden afrontar empresas con décadas de experiencia. Ingresar con un lote importado sin historial local ni respaldo operativo es, como mínimo, imprudente”, explicó un especialista en sanidad animal.
Desde Biogénesis Bagó y CDV, los dos fabricantes históricos, expresaron públicamente su preocupación por lo que consideran una maniobra más publicitaria que técnica. “Es una muestra experimental, no un lote aprobado ni validado. Se trata de una acción de posicionamiento que pone en duda la seriedad del sistema de vacunación argentino”, expresaron en diálogo con medios sectoriales.
En un contexto donde Argentina se juega su estatus sanitario internacional —clave para exportar carne a mercados como la Unión Europea, China e Israel—, los actores del sector coinciden en que las decisiones regulatorias no pueden responder a presiones comerciales sin sustento técnico.